VERSO DE PUNTO FIJO

Por: Ana María Fuentes.

Ingresando a la Normal
A los trece años de edad
No hay nada mejor ¿verdad?
Es educación cabal.
Es una instrucción formal
Para la clase sufrida
Representa una salida
Con seis años de matearme
Una forma de pararme
Para ganarme la vida.

Debo enseñar a leer
A sesenta niñas chicas
Solamente una claudica
Se queda sin aprender.
En ello he puesto mi ser
En tarea decidida.
Es profesión muy querida
Que requiere abnegación
Esfuerzo y dedicación
Para ganarme la vida.

Laborar y estudiar
Obteniendo dos concursos
Desarrollo un buen discurso
Y debo supervisar.
Un gran billete a ganar
La Chile me tiene asida.
Cuidar la pega escogida
Formar futuras maestras
Evaluarlas con la diestra
Para ganarme la vida.

Al Ministerio ingresé
Para apoyar las escuelas
¡por Dios qué dolor de muelas!
¡difícil! No lo pensé
Veinte años los pasé
Atrapada sin salida.
A poblaciones temidas
Con pobreza y sufrimiento
A mejorar rendimientos
Para ganarme la vida.

Para todos los que están
Y que detestan la fama
También a todas las damas
Niños que adultos serán.
Yo me quiero presentar
Soy Ana María Fuentes
Jubilada muy sonriente
Soy aprendiz de escritora
Incipiente payadora
Su servidora ferviente.

Anuncios

CLIMAX

Por Florentino Rojas

Las miradas… y silencios…
transitan audaces,
en puntillas por la piel .

La magia de las bocas
va adivinando recodos,
encendiendo las manos
en fantástico espiral.

Déjame alcanzar
el rubor escondido,
el fondo de tus ojos
de ciervo cautivo.

Santiago y un adiós

Por Florentino Rojas

Santiago, ceniciento y triste
melancólico dirías,
cuando el agobio de todos satura los espacios
e invisibiliza su agreste cordillera,
solo cabe purificarse hasta el alma
trepando los faldeos de su pecho azul y retraído.

Así me dejaste al partir
melancólico y gris,
sin la limpia profundidad de tu mirada.

Ya no serás más la otoñal ciudad arrebolada
tejiendo amores al suave roce de las hojas
rumiando el deseo, caminando el Forestal.

La pasión se la ha llevado el río
insensible al dolor de los abrazos
que ya no son.

Adiós amor, ahora solo existirás
en el arcón de mi cerebro.-

(Imagen:http://www.100destinos.com/imagenes/santiago-de-chile.jpg)